La virtualización ha dejado de ser una capa opcional para convertirse en el motor de la eficiencia empresarial. En este escenario, KVM (Kernel-based Virtual Machine) se posiciona como la tecnología líder que transforma el núcleo de un sistema operativo como Linux en un hipervisor de alto rendimiento, desafiando el dominio de las soluciones propietarias.
KVM es una infraestructura de virtualización de código fuente abierto integrada directamente en el Kernel de Linux desde 2007. A diferencia de otros hipervisores que requieren una instalación externa, KVM permite que los sistemas informáticos traten al sistema operativo como un hipervisor de Tipo 1 (bare-metal).
Esta tecnología, que ha evolucionado drásticamente desde que Linux fue creado en 1991 por Linus Torvalds, permite hoy una comunicación entre procesos sumamente eficiente, aislando cada máquina virtual como un proceso seguro del sistema.
Rendimiento nativo: Al ejecutarse dentro del Kernel, las máquinas virtuales (VM) acceden al hardware y a los controladores de dispositivos con una latencia mínima.
Seguridad blindada: Utiliza SELinux y virtualización segura (sVirt) para aislar procesos, garantizando que cada VM sea un compartimento estanco.
Escalabilidad empresarial: Soporta cargas de trabajo masivas, permitiendo que el Kernel gestione de forma inteligente miles de hilos de ejecución.
Ahorro operativo: Elimina el "impuesto de virtualización" al no requerir licencias por socket o núcleo.
El funcionamiento de KVM se basa en la colaboración de dos elementos críticos que permiten que la virtualización sea transparente para el hardware:
Módulos del Kernel: Los módulos kvm.ko permiten que Linux gestione las extensiones de virtualización del procesador (Intel VT-x o AMD-V).
QEMU: Actúa como el emulador de dispositivos en el espacio de usuario, gestionando el disco, la red y los periféricos de la máquina virtual.
Cuando lanzas una VM, el Kernel la trata como un proceso estándar. Esto optimiza el uso de los sistemas de archivos y permite que el planificador de tareas asigne memoria y tiempo de CPU de forma dinámica, una capacidad que incluso se traslada a sistemas embebidos de alta precisión.
La comparativa entre KVM y VMware vSphere es el dilema central de muchos CTOs. Dependiendo de la versión del kernel que se utilice, KVM puede igualar o superar las prestaciones de entornos cerrados.
| Característica | KVM (Open Source) | VMware (Propietario) |
| Integración | Nativa en el Kernel de Linux | Kernel propietario (ESXi) |
| Costo de Licencia | $0 (Open Source) | Licencias costosas por core |
| Flexibilidad | Total (Personalizable por API) | Limitada al ecosistema de Broadcom |
| Portabilidad | Alta (Formatos estándar como QCOW2) | Bloqueo de proveedor (Lock-in) |
Gigas, como proveedor de servicios Cloud referente en Europa, ha sabido capitalizar la potencia del Kernel de Linux para crear un software de virtualización llamado propio, g-HyperCore, que rompe con las limitaciones del mercado actual.
Gigas no utiliza KVM como un producto "llave en mano", sino que hemos desarrollado una capa de orquestación y gestión propietaria sobre la base de KVM. Es g-HyperCore, que hoy nos permite ofrecer:
Gigas ha transformado la complejidad técnica del Kernel en una interfaz intuitiva (Cloud Datacenter), permitiendo que cualquier empresa disfrute de una infraestructura de nivel "Enterprise" sin los costes prohibitivos de las soluciones tradicionales.
Artículo relacionado: Leer aquí